¿Te puedes deducir por el dinero que te presta un familiar?

Cuando solicites una hipoteca, te darás cuenta que la mayoría de las entidades de crédito te financiarán solamente, en torno al 80% del valor de tasación de la vivienda que quieres adquirir, proponiéndote formas alternativas para cubrir el 100% de lo que necesitas. Pero, antes de decirte, es fundamental que conozcas las posibilidades que te permitirán beneficiarte fiscalmente en la compra de tu vivienda habitual .

Es común que las entidades de crédito, además de la hipoteca, te sugieran utilizar un préstamo personal para cubrir el importe restante que necesitas para adquirir tu casa. No obstante, esta posibilidad suele ser cara, ya que el tipo de interés es superior en personales que en hipotecarios. Por ello, es común recurrir al dinero prestado por un familiar o amigo para financiar la operación. En este punto surge una duda: ¿es posible disfrutar de los beneficios fiscales por financiación de vivienda habitual aunque parte de los fondos provengan de un préstamo entre particulares?

Una sentencia de 18 de Marzo de 2.000 del Tribunal Supremo anuló la obligatoriedad de que el derecho a deducción se aplicase solamente cuando la financiación se obtenía a través de una entidad de crédito, aseguradora, o mediante préstamos concedidos por las empresas a sus empleados. Así, quedo abierta la posibilidad de que los préstamos entre particulares también puedan beneficiarse de la deducción.

Deducciones por préstamo de un familiar

Deducciones por préstamo de un familiar

En el mismo sentido se pronunció la Dirección General de Tributos en dos consultas vinculantes, donde se establece que los préstamos concedidos entre familiares o particulares que se destinen a la compra de vivienda habitual y por los que el contribuyente quiera practicarse deducción no deben cumplir ninguna condición previa.

Por tanto, si quieres deducirte por ello, sólo deberás probar la correlación existente entre el préstamo y la compra de tu vivienda habitual y guardar los justificantes de las transferencias o entregas de cheques que realices por el pago de las cuotas.

En cuanto al tipo de interés que te cobrará tu amigo o familiar, lógicamente, dependerá del acuerdo al que llegues con él. Pero, si le convences, incluso podría llegar a no cargarte nada puesto que aunque el préstamo, en principio, se presume retribuido al interés legal del dinero, en el caso de que sea gratuito, sólo has de probarlo. Para ello, diversas Resoluciones de la Dirección General de Tributos de 29 de septiembre y 17 de octubre de 2000 recomiendan registrar el préstamo en escritura pública, ante notario, y especificar su gratuidad, así como, un calendario de pagos.

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