El profesional globalizado y el aprendizaje permanente

Nada más real en este mundo conflictivo que la necesidad, casi visceral, de adaptarse a los rápidos cambios tecnológicos y estructurales por los que estamos pasando. El impacto del fin del trabajo nos lleva a pensar, sin cesar, en cómo podemos garantizar nuestra supervivencia y escapar del desempleo convirtiéndonos en un profesional globalizado.

Es urgente comprender que la globalización exige un nuevo perfil profesional, que ve la necesidad de imponerse en un mercado sin fronteras, donde las economías sustituyen el trabajo humano por la supremacía de la tecnología, lo que acaba generando desempleo o recolocando trabajadores para las funciones más nobles.

Así, para garantizar nuestra supervivencia, solo queda buscar herramientas para transitar con más tranquilidad por esta nueva era, la era de la empleabilidad. También es vital tener en mente que además de la papelera de reciclaje constante, el aprendizaje de lenguas, equipo y especializaciones, está la conciencia humana del aprendizaje permanente, que permite crear condiciones para aprovechar plenamente el potencial que cada uno lleva dentro de sí.

La Gestión de Recursos Humanos tiene un reto muy grande por delante, que es justamente la misión de emprender un entorno organizacional motivado y preparado para adaptaciones rápidas con respuestas positivas al mercado global, mutante y misterioso. En realidad, la Gestión de Recursos Humanos, no puede motivar a nadie, quiero decir que ella deberá actuar en razón de la auto-motivación, personal e intransferible, que es propio de cada uno.

La capacidad que cada ser humano tiene de dejarse llevar algo a cabo, independiente de factores externos, genera la propia transformación proporcionada por la auto-motivación, y que debe ser trabajada al agotamiento de la Gestión de Recursos Humanos, a través de la capacitación y desarrollo, de forma que afecte el comportamiento del colaborador para que se entusiasme en buscar más capacitación por propia iniciativa.

Esto es lo que hará la gran diferencia entre las empresas del futuro, y desencadenará una fuerza que impulsará todo lo que está por delante, fortaleciendo y haciendo crecer, a todo y a todos.

Profesional en un mercado global

Profesional en un mercado global

Cuando pensamos en la globalización no debemos tener en cuenta sólo los aspectos internacionales, haciendo referencia a la ampliación del comercio, las transacciones financieras, y de los medios de comunicación entre los países. También debemos pensar en la ampliación del espacio de actividades dentro de cada país, lo que genera importantes repercusiones en el mundo del trabajo y de la educación para el trabajo.

En la estela de la globalización, lo que viene ocurriendo es la disminución del trabajo bajo la forma de trabajo permanente, en una sola empresa y en un mismo lugar. Antiguamente era más fácil asociar una persona a una profesión, a una empresa o institución, pero hoy ya ni preguntamos si la persona está empleada, preguntamos lo que anda haciendo.

Cada vez más vale la recomendación: no basta con acumular conocimientos en una única zona para seguir en carrera en el mercado de trabajo. Como buen profesional globalizado, hoy en día, tienes que entender un poco de todo. El mercado exige que sea especializado en su área, sino que tenga una visión generalista.

El profesional globalizado está en constante perfeccionamiento, demostrando interés en la auto-mejora, haciendo constantes reciclados. No sabemos, exactamente, a la hora de reciclar, pero siempre es el momento de estar recibiendo algún conocimiento y rellenando huecos.

Un título universitario, que ya ha sido sinónimo de excelentes puestos de trabajo en el pasado, hoy es sólo una etapa más en el aprendizaje de cada uno. Lenguas extranjeras, informática, cursos de especialización constantes, son requisitos fundamentales para una buena colocación profesional.

Esta tabla sólo refleja las nuevas expectativas y tendencias sociales, tecnológicas, políticas, economías emergentes y submergentes, que afectan a las empresas de diversas maneras, generando la imprevisibilidad y cambios continuos, estructurales y de procesos. Además de afectar, también, el agente receptor de todo esto, el propio trabajador, lo que le obligó a diversificar sus capacidades y estilo de vida.

El trabajo para toda la vida ha terminado, la relación paternalista que en el ambiente de trabajo está migrando a una relación basada en la realidad entre los adultos. Es imperioso comprender la necesidad que tenemos de tomar el control de nuestra propia carrera, desarrollarla y gestionarla con el fin de mejorar nosotros mismos, obteniendo la satisfacción y el placer con el trabajo

Unos afirman que están listos para enfrentar tales cambios, pero, parafraseando los versos del gran poeta Fernando Pessoa, “cambiar es preciso, vivir no es necesario“.

Mas informacion sobre este tema

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Trabajo y Personal utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies