Prevención de riesgos laborales

La ley de Prevención de Riesgos Laborales tiene por objeto la mejora de las condiciones de trabajo para elevar el nivel de protección de la salud y seguridad de los trabajadores.

El objetivo de lograr a través del conjunto de actuaciones realizadas por:

Empresarios
Trabajadores
Fabricantes, importadores, suministradores de maquinaria, equipos, productos y útiles de trabajo
Las Administraciones Públicas

1. Empresarios.
A) Evitar los riesgos.
B) Evaluar los riesgos
C) Cuando el resultado de la evaluación pusiera de manifiesto situaciones de riesgo

2. Organización de los recursos para las actividades preventivas.
A) El empresario podrá desarrollar personalmente la actividad de prevención
B) El empresario deberá proceder a la designación de trabajadores para la realización de la actividad preventiva
C) El empresario deberá constituir un servicio de prevención propia
D) Servicios de prevención mancomunados
E) El empresario deberá recurrir a uno o varios servicios de prevención ajenos

3. Auditorías o evaluaciones externas de los sistemas de prevención de las empresas.

4. Actuaciones de los trabajadores en la prevención de riesgos laborales.

A) Derechos de los trabajadores.
B) Obligaciones de los trabajadores.
a – Delegados de Prevención.
b – Comités de Seguridad y Salud.

5. Actuaciones de los fabricantes, importadores y suministradores en materia de prevención de riesgos laborales.

6. Actuaciones de las Administraciones Públicas en favor de la prevención de riesgos laborales en las empresas.
A) Actuaciones de la Administración Socio-Laboral.
B) Actuaciones de las Administraciones Públicas competentes en materia sanitaria.

1. Empresarios.

El empresario deberá garantizar la salud y seguridad de los trabajadores a su servicio en todos los aspectos relacionados con su trabajo, para lo cual deberá:

A) Evitar los riesgos.

B) Evaluar los riesgos, es decir, determinar la magnitud de los riesgos que no hayan podido evitarse, obteniendo la información necesaria para que el empresario esté en condiciones de tomar una decisión apropiada sobre la necesidad de adoptar medidas preventivas y en tal caso, sobre el tipo de medidas que deben adoptarse.

¿Qué se debe evaluar?

Las características de los locales.
Las instalaciones.
Los equipos de trabajo existentes.
Los agentes químicos, físicos y biológicos presentes o empleados en el trabajo.
La propia organización y ordenación del trabajo en la medida que influyan en la magnitud de los riesgos.
Que se considere la posibilidad de que el trabajador que ocupe ese puesto de trabajo sea especialmente sensible, por sus características personales o estado biológico conocido, a alguna de dichas condiciones.
La evaluación debe servir para identificar los elementos peligrosos, los trabajadores expuestos, la magnitud de los riesgos, debiendo documentar todo el proceso de evaluación.

Deberá evaluarse el puesto de trabajo:

Al inicio de la actividad.
Cuando haya riesgos que no hayan podido evitarse.
Cuando se emplean nuevos equipos tecnológicos, preparados o sustancias, o se modifique el acondicionamiento de los lugares de trabajo.
Cuando se cambien las condiciones de trabajo.
Cuando se incorpore un trabajador especialmente sensible.
Cuando se hayan detectado daños a la salud de los trabajadores.
Cuando se detecte que las actividades de prevención son inadecuadas o insuficientes.
Cuando se conozcan nuevas informaciones técnicas o epidemiológicas que afecten al puesto de trabajo.
Dependiendo de la complejidad y de la organización de los recursos preventivos de la empresa, pueden realizar la evaluación, si cuentan con la capacitación necesaria:

El propio empresario.
El trabajador/es designado por el empresario.
El servicio de prevención propio, incluso si es mancomunado.
El servicio de prevención ajeno.
Será condición necesaria que quienes realicen evaluaciones elementales cuenten con una formación básica; para aquellas de mayor entidad se requiere de profesionales con formación de nivel intermedia, y para las evaluaciones más complejas será necesario disponeer de formación de nivel superior. Los requisitos de estas cualificaciones se contemplan en el RA. 39/37, Reglamento de los Servicios de Prevención.

C) Cuando el resultado de la evaluación pusiera de manifiesto situaciones de riesgo, el empresario planificará la actividad preventiva que proceda con el objeto de eliminar, controlar o reducir dichos riesgos, conforme a un orden de prioridades en función de su magnitud y número de trabajadores expuestos a los mismos.

La planificación de la actividad preventiva incluirá:
Los medios humanos y materiales necesarios.
La asignación de los recursos económicos precisos para la consecución de los objetivos propuestos.
Las medidas de emergencia.
La vigilancia de la Salud.
La información y la formación de los trabajadores en materia preventiva.
La coordinación de todos estos aspectos.
La actividad preventiva deberá planificarse para un periodo determinado, así como su seguimiento y control periódico. La aplicación de las actividades preventivas conllevará la realización de acciones tales como:

Establecer procedimientos para que en todas las actividades y decisiones de la empresa, tanto las de carácter técnico -incluida la elección de equipos- como organizativo, se consideren y controlen sus repercusiones sobre la salud y seguridad de los trabajadores.
Instruir a todas las personas con responsabilidad jerárquica en la empresa de sus obligaciones de incluir la prevención de riesgos en toda actividad que realicen u ordenen.
Determinar que medidas de seguimiento y control preventivo hay que efectuar.
Prever las medidas de vigilancia de la salud que se facilitan a los trabajadores.
Planificar las acciones a tomar ante posibles situaciones de emergencia.
Diseñar la formación y establecer los procedimientos de información para los trabajadores y sus representantes.
Establecer cauces de cooperación con otros empresarios con los que se comparta lugares de trabajo o instalaciones, a fin de asegurar el cumplimiento de la legislación.
Facilitar y controlar el cumplimiento de sus obligaciones por parte de otros empresarios con los que contrate o subcontrate actividades a realizar en su centro de trabajo.
Asegurarse que la maquinaria, equipos, productos, materias primas y útiles que facilite a otros empresarios para la realización de operaciones contratadas, aunque no se desarrolle en su centro de trabajo, no constituyan una fuente de peligro para los trabajadores que los utilicen.
Establecer procedimientos para elaborar y conservar la documentación resultante de las actividades y medidas preventivas.
Asegurar una protección suficiente y adaptada a las circunstancias de mujeres en situación de maternidad, jóvenes menores de 18 años, trabajadores temporales de empresas de trabajo temporal y trabajadores especialmente sensibles a determinados riesgos.
Consultar a los trabajadores y a sus representantes al menos 15 días antes de poner en prácticas cualquier medida que pueda afectar al nivel de protección de la salud y seguridad. En particular las relativas a :
– La planificación y organización del trabajo.
– La introducción de nuevas tecnologías.
– La organización de las actividades preventivas.
– La designación de los trabajadores encargados de la prevención y de las medidas de emergencia.
– Los procedimientos para suministrar información y permitir el acceso a la documentación.
– La organización de la formación.
– Determinar los puestos de trabajo sin riesgo para ser ocupados por trabajadoras embarazadas.
– Determinar las excepciones al carácter voluntario de los reconocimientos médicos.

Establecer canales para recibir las propuestas y sugerencias de los trabajadores y sus representantes.
Facilitar a los representantes de los trabajadores los medios y el tiempo establecido para el ejercicio de sus funciones.

2. Organización de los recursos para las actividades preventivas.

La organización de los recursos necesarios para el desarrollo de las actividades preventivas se realizará por el empresario con arreglo a alguna de las modalidades siguientes:

A) El empresario podrá desarrollar personalmente la actividad de prevención, con excepción de las actividades relativas a la vigilancia de la salud de los trabajadores en las siguientes situaciones:

Cuando se trate de empresas de menos de seis trabajadores.
Que las actividades desarrolladas en la empresa no estén consideradas de riesgo.
Cuando de forma habitual se desarrolle su actividad profesional en el centro de trabajo.
Que tenga la capacidad correspondiente a las funciones preventivas que va a desarrollar según la regulación establecida.
La vigilancia de la salud de los trabajadores, así como aquellas otras actividades preventivas no asumidas personalmente por el empresario, deberán cubrirse mediante el recurso a alguna de las restantes modalidades de organización preventiva.

B) El empresario deberá proceder a la designación de trabajadores para la realización de la actividad preventiva en los casos siguientes:

Que se trate de empresas que cuentan con más de seis trabajadores y menos de quinientos, salvo cuando tengan entre doscientos cincuenta y quinientos trabajadores y desarrollen alguna de las consideraciones de riesgo, o cuando la autoridad laboral así lo decida.
El número de trabajadores designados, así como los medios que el empresario ponga a su disposición y el tiempo de que dispongan para el desempeño de su actividad, deberán ser los necesarios para desarrollar adecuadamente sus funciones.
Para el desarrollo de la actividad preventiva, los trabajadores designados deberán tener la capacidad correspondiente a las funciones a desempeñar.
Las actividades preventivas para cuya realización no resulte significativa la designación de uno o varios trabajadores, deberán ser desarrolladas a través de uno o más servicios de prevención propios o ajenos.
No será obligatoria la designación de trabajadores cuando el empresario:
– Haya asumido personalmente la actividad preventiva.
– Haya recurrido a un servicio de prevención propia.
– Haya recurrido a un servicio de prevención ajena.

C) El empresario deberá constituir un servicio de prevención propia cuando concurra alguno de los siguientes supuestos:

Que se trate de empresas que cuenten con más de quinientos trabajadores.
Que tratándose de empresas de entre doscientos cincuenta y quinientos trabajadores, desarrollen alguna de las actividades consideradas de riesgo.
Que tratándose de empresas no incluías en los apartados anteriores, así lo decida la autoridad laboral, previo informe de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social y, en su caso, de los órganos técnicos en materia preventiva de las Comunidades Autónomas, salvo que se opte por el concierto de una entidad especializada ajena a la empresa.
El servicio de prevención propia constituyen una unidad organizativa específica y sus integrantes dedicarán de forma exclusiva su actividad en la empresa a la finalidad del mismo.
D) Servicios de prevención mancomunados. Se podrán constituir estos servicios de prevención:

Cuando las empresas desarrollen simultáneamente actividades en un mismo centro de trabajo, edificio o centro comercial, siempre que quede garantizada la operatividad y eficacia del servicio.
Cuando sí se establece en la negociación colectiva o mediante acuerdos entre las organizaciones de trabajo y empresas sobre esta materia (acuerdos interprofesionales) o, en su defecto por decisión de las empresas afectadas, en el caso de empresas pertenecientes a un mismo sector productivo o grupo empresarial o que desarrollen sus actividades en un polígono industrial o área geográfica limitada.
Las empresas afectadas antes del acuerdo de constitución deberán efectuar consulta al respecto a los representantes de los trabajadores y su actividad preventiva se limitará a las empresas participantes

E) El empresario deberá recurrir a uno o varios servicios de prevención ajenos cuando concurra alguna de las siguientes circunstancias:

Que la designación de uno o barios trabajadores sea insuficiente para la realización de la actividad de prevención y no concurran circunstancias que determinen la obligación de constituir un servicio de prevención propio.
Que se trate de empresas que no estando obligadas a contar con un servicio de prevención propio y que por la peligrosidad de la actividad desarrollada o gravedad de la siniestralidad en la empresa, la autoridad laboral decida el establecimiento de un servicio de prevención, pudiendo, en tal caso optar la empresa por el concierto con una empresa especializada.
Para la realización de aquellas actividades preventivas que no sean asumidas a través del servicio de prevención propio y, en particular, para garantizar en el caso de que el propio empresario asuma la actividad preventiva, la realización de la vigilancia de la salud.
Las entidades, que quieran actuar como servicio de prevención, deberán tener, entre otros requisitos:

Obtener la aprobación de la Administración Sanitaria en cuanto a los aspectos de carácter sanitario.
Obtener de la Administración laboral la correspondiente acreditación.

3. Auditorías o evaluaciones externas de los sistemas de prevención de las empresas.

Las empresas, cuando asumen ellas mismas las acciones de prevención de riesgos laborales, es decir, sin tener concertado el servicio de prevención con una entidad especializada, deberán someter su sistema de prevención al control de una auditoría externa.

La auditoría deberá ser repetida cada cinco años o cuando así lo requiera la autoridad laboral, previo informe de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social y, en su caso, de los órganos técnicos en materia preventiva de las Comunidades Autónomas.

4. Actuaciones de los trabajadores en la prevención de riesgos laborales.

El derecho de los trabajadores a una protección eficaz se concreta por parte de la Ley de Prevención de Riesgos laborales en una serie de derechos y obligaciones:

A) Derechos de los trabajadores.

Ser informados directamente de los riesgos para su salud y seguridad y de las medidas preventivas adoptadas, incluidas las previstas para hacer frente a situaciones de emergencia.
Recibir una formación teórica y práctica suficiente y adecuada en el momento de su contratación y cuando cambie el contenido de la tarea encomendada.
Abandonar el lugar de trabajo, en caso necesario, cuando considere que dicha actividad entraña un riesgo grave e inminente para su vida o su salud.
Una vigilancia periódica de su estado de salud, en función de los riesgos inherentes a su puesto de trabajo.
Medidas de protección específicas cuando por sus propias características personales o estado biológico conocido o incapacidad física, psíquica o sensorial, sean especialmente sensibles a determinados riesgos derivados del trabajo.
Ser consultado y participar en todas las cuestiones que afecten a la seguridad y a la salud en el trabajo los trabajadores tendrán derecho a efectuar propuestas al empresario y a los órganos de participación y representación (delegados de prevención, comité de seguridad y salud), a través de quienes se ejerce su derecho a participar.
B) Obligaciones de los trabajadores.

Los trabajadores deben velar por su propia seguridad y salud y por la de terceros, para lo cual deben:

Usar adecuadamente máquinas, herramientas, sustancias peligrosas, equipos y cualquier medio de trabajo.
Usar correctamente los medios y equipos de protección facilitados por el empresario y conforme a las instrucciones de éste.
Utilizar correctamente los dispositivos de seguridad de los medios y lugares de trabajo.
Informar inmediatamente a su superior jerárquico y a los encargados de prevención en la empresa sobre cualquier sistema que a su juicio, entrañe un riesgo para la seguridad y salud de los trabajadores.
Contribuir al cumplimiento de las obligaciones establecidas por la autoridad competente.
Cooperar con el empresario para que éste pueda garantizar unas condiciones de trabajo que sean seguras y no entrañe riesgos para la seguridad y salud de los trabajadores.
La participación los trabajadores en relación con las cuestiones que afecten a la seguridad y salud en el trabajo, se efectúa partiendo del sistema de representación colectiva vigente. Se atribuye a los denominados:

Delegados de Prevención. Comités de Seguridad y Salud.

Todo ello sin perjuicio de las posibilidades que otorga la ley a la negociación colectiva para articular de manera diferente los instrumentos de participación de los trabajadores, incluso desde el establecimiento de ámbitos de actuación distintos a los propios del centro de trabajo:

a – Delegados de Prevención.

Constituyen la representación de los trabajadores en la empresa, con funciones específicas en materia de prevención de riesgos en el trabajo. Los Delegados de Prevención serán designados por y entre los representantes del personal y su número estará de acuerdo a la escala siguiente:

De 50 a 100 trabajadores: 2.
De 101 a 500 trabajadores: 3.
De 501 a 1000 trabajadores: 4.
De 1001 a 2000 trabajadores: 5.
De 2001 a 3000 trabajadores: 6.
De 3001 a 4000 trabajadores: 7.
De 4001 en adelante: 8.
En las empresas de hasta 30 trabajadores el Delegado de Prevención será el Delegado de Personal: de 31 a 49 trabajadores el Delegado de Prevención será elegido entre y por los Delegados de personal. Entre los centros de trabajo que carezcan de representantes de personal por no alcanzar antigüedad para ser electores o elegibles, los trabajadores podrán elegir por mayoría a un trabajador que ejerza las competencias de Delegado de Prevención.

Las competencias de estos efectos son:

Colaborar con la dirección de la empresa en la mejora de la acción preventiva.
Promover y fomentar la cooperación de los trabajadores.
Opinar sobre las materias de consulta obligatoria para el empresario.
Vigilar y controlar el cumplimiento de la normativa de prevención de riesgos laborales.
Proponer al empresario la adopción de medidas de carácter preventivo.

b – Comités de Seguridad y Salud.

Es el órgano paritario y colegiado de participación designado a la consulta regular y periódica de las actuaciones de la empresa en materia de prevención de riesgos.

Cómo órgano paritario está formado por los Delegados de Prevención y por el empresario y/o sus representantes en número igual al de Delegados de Prevención.

Quedará constituido en todas las empresas o centros de trabajo que cuenten con 50 o más trabajadores.

Podrá crearse un Comité Intercentros, con acuerdo de los trabajadores, en aquellas empresas que cuenten con varios centros de trabajo dotados de Comité de Seguridad y Salud.

Que aquellas empresas que no alcancen el mínimo de 50 trabajadores, las competencias atribuidas al Comité de Seguridad y Salud serán ejercidas por el Delegado de Prevención.

Las competencias son:

Participar en la elaboración, puesta en práctica, evaluación de los planes y programas de prevención de riesgos en la empresa.
Promover iniciativas sobre métodos y procedimientos preventivos de riesgos laborales, así como proponer a la empresa la mejora de las condiciones o corrección de las deficiencias existentes.
Conocer la documentación e informes relativos a las condiciones de trabajo y analizar los daños producidos en la salud o integridad física de los trabajadores.
Conocer e informar la programación anual de servicios de prevención en la empresa o centro de trabajo.

5. Actuaciones de los fabricantes, importadores y suministradores en materia de prevención de riesgos laborales.

Los fabricantes, importadores y suministradores de maquinaria, equipos, productos y útiles de trabajo están obligados a:

Asegurar que éstos no constituyan una fuente de peligro para el trabajador, siempre que sean instalados y utilizados en las condiciones, forma y para los fines recomendados por ellos.
Envasar y etiquetar los mismos de forma que se permita su conservación y manipulación en condiciones de seguridad y se identifique claramente su contenido y los riesgos para la seguridad o la salud de los trabajadores que su almacenamiento o utilización comporten.
Suministrar la información que indique la forma correcta que deban tomarse y los riesgos laborales que conlleven tanto su uso normal, como su manipulación o empleo inadecuado.
Asegurar la efectividad de los mismos, siempre que sean instalados y usados en las condiciones y de la forma recomendada por ellos. A tal efecto, deberán suministrar la información que indique el tipo de riesgo al que van dirigidos, el nivel de protección frente al mismo y la forma correcta de su uso y mantenimiento.
Proporcionar a los empresarios, y éstos recabar de aquellos, la información necesaria para que la utilización y manipulación de la maquinaria, equipos, productos, materias primas, útiles de trabajo, se produzca sin riesgos para la seguridad y la salud de los trabajadores, así como para que los empresarios puedan cumplir con sus obligaciones información respecto de los trabajadores.

6. Actuaciones de las Administraciones Públicas en favor de la prevención de riesgos laborales en las empresas.

A) Actuaciones de la Administración Socio-Laboral.

En este campo, el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales y la Comunidades Autónomas desarrollan un conjunto de actuaciones que tienen como fin la prevención de los accidentes de trabajo, las enfermedades profesionales y el estímulo y desarrollo de los conocimientos y actividades de los empresarios y trabajadores sobre los riesgos laborales y sus consecuencias.

La actuación preventiva se desarrolla a través de las acciones o medidas siguientes:

Elaborar Normativa: Mediante la elaboración de normas de seguridad y salud en el trabajo, entre otras sobre:
– El trabajo.
– Ambiente de trabajo.
– Lugares de trabajo.
– Maquinaria e instalaciones.
– Señalización de seguridad y salud en el trabajo.

Actuación de Vigilancia y Control: A través de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, efectúa las funciones de vigilancia, información, asesoramiento y fiscalización en todo lo relativo al cumplimiento de las normas de seguridad y salud en el trabajo, así como de los servicios de prevención. Si la inobservancia de la normativa implicara un riesgo grave e inminente, la inspección podrá ordenar la paralización inmediata de los trabajos. La actuación de la misma será por propia iniciativa, denuncia o por mandato superior.
Actuación sancionadora: Las Autoridades Laborales podrán imponer sanciones administrativas a las empresas infractoras con una cuantía entre 10.000 y 100. 000. 000 de ptas. dependiendo de la gravedad y reincidencia de la infracción, así como, en caso de excepcional gravedad, acordar la suspensión de las actividades laborales o el cierre del centro de trabajo.
Acción de Promoción de la Prevención: Son desarrolladas tanto por la Administración General del Estado, a través del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, como por las Comunidades Autónomas, en el ámbito de sus correspondientes competencias. En el ámbito del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, son desarrolladas por el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, a través de las siguientes líneas:
– Asistencia técnica especializada.
– Estudio e investigación.
– Formación. n Información y divulgación.
– Asesoramiento normativo, normalización y certificación.
– Cooperación técnica internacional.
– Ensayo y certificación de equipos de protección individual y de maquinaria.
– De apoyo técnico a la “Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo”.

B) Actuaciones de las Administraciones Públicas competentes en materia sanitaria.

Las actuaciones de las Administraciones Públicas competentes en materia sanitaria referentes a la salud laboral se llevarán a cabo a través de las siguientes acciones:

Establecimiento de medios adecuados para la evaluación y control de las actuaciones de carácter sanitario que se realicen en las empresas por los servicios de prevención actuantes.
Implantación de sistemas de información adecuados que permitan la elaboración, junto con las autoridades laborales, así como la realización de estudios epidemiológicos para la identificación y prevención de las patologías que puedan afectar a la salud de los trabajadores, así como hacer posible un rápido intercambio de información.
Supervisión de la formación que, en materia de prevención y promoción de la salud laboral, deba recibir el personal sanitario actuante en los servicios de prevención autorizados.
La elaboración y divulgación de estudios, investigaciones, estadísticas relacionadas con la salud de los trabajadores.
La Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo es un órgano colegiado de asesoramiento a las Administraciones Públicas en la formulación de las políticas de prevención y órgano de participación institucional en materia de seguridad y salud en el trabajo. Está integrado por representantes de la Administración General del Estado, de las Administraciones de la Comunidades Autónomas y por los representantes de las Organizaciones Empresariales y Sindicales más representativas.

La Secretaría de la Comisión, como órgano de apoye técnico y administración, recae en la Dirección del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo.

Fuentes obtenidas del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales Español

Mas informacion sobre este tema

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  • Responsable: Octavio Ortega Esteban
  • Fin del tratamiento: Controlar el spam, gestión de comentarios
  • Legitimación: Tu consentimiento
  • Comunicación de datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal
  • Derechos: Acceso, rectificación, portabilidad, olvido.
  • Contacto: Octavio[arroba]kerchak.com
  • Información adicional: Más información en nuestra política de privacidad