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Plantilla de contrato freelance en España (modelo descargable)

En España hay más de 3,3 millones de autónomos según datos de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), y una proporción creciente trabaja como freelance prestando servicios a múltiples clientes. Sin embargo, la mayoría de estos profesionales empiezan cada proyecto con un acuerdo verbal, un email o, como mucho, un presupuesto aceptado por WhatsApp. Sin contrato escrito.

Ese es el camino directo al impago, a la discusión sobre el alcance del trabajo, o a perder la propiedad intelectual de lo que has creado. Un contrato de freelance no es burocracia: es la herramienta que te permite cobrar lo acordado, definir qué incluye (y qué no incluye) el proyecto, y tener una base legal si algo sale mal.

Esta guía te explica las 10 cláusulas que todo contrato freelance en España debe incluir, por qué cada una importa, y te ofrece una plantilla descargable en Word que puedes adaptar a tu situación. No necesitas un abogado para la mayoría de proyectos, pero sí necesitas un contrato bien redactado.

Nota importante: esta guía y la plantilla son orientativas. Para proyectos de gran envergadura o con cláusulas especialmente sensibles (propiedad intelectual de alto valor, exclusividad, etc.), es recomendable consultar con un abogado especializado.

¿Qué es un contrato freelance y qué legislación lo regula en España?

Un contrato freelance es un acuerdo mercantil de prestación de servicios entre un profesional autónomo (el freelance) y un cliente (persona física o empresa). A diferencia del contrato laboral, aquí no hay relación de dependencia: el freelance trabaja con sus propios medios, organización y criterios, asumiendo el riesgo de la actividad.

En España, este tipo de contrato se regula principalmente por los artículos 1.542 al 1.545 y 1.583 del Código Civil, y por el Código de Comercio cuando ambas partes actúan en el ámbito mercantil. Si el freelance es autónomo económicamente dependiente (TRADE) —es decir, más del 75% de sus ingresos provienen de un solo cliente—, se aplica también la Ley 20/2007 del Estatuto del Trabajo Autónomo.

¿Es obligatorio tener contrato escrito? No. Los acuerdos verbales son legalmente válidos en España. Pero demostrar sus condiciones ante un tribunal es extraordinariamente difícil sin documento escrito. En la práctica, no tener contrato escrito equivale a no tener protección.

Contrato freelance vs contrato laboral: la línea roja

Esta distinción es crítica porque confundirlas tiene consecuencias legales serias para ambas partes. Un contrato freelance deja de serlo y se convierte en relación laboral encubierta (falso autónomo) cuando se cumplen estas condiciones simultáneamente:

Contrato freelance legítimoSeñales de falso autónomo
Trabajas con tus propios medios y herramientasUsas los equipos y herramientas de la empresa
Organizas tu propio horarioCumples un horario fijo impuesto por el cliente
Tienes varios clientesMás del 75% de tus ingresos vienen de un solo cliente
Facturas por proyecto o por horasCobras una cantidad fija mensual como un salario
Asumes el riesgo del resultadoEl cliente supervisa y dirige tu trabajo como un empleado
Puedes subcontratar (salvo pacto contrario)No puedes delegar el trabajo en un tercero

Si tu situación real se parece más a la columna derecha, estás en una relación laboral encubierta aunque tengas un contrato mercantil. La Inspección de Trabajo puede reclasificar la relación, lo que obliga a la empresa a asumir cotizaciones y derechos laborales retroactivos. Si eres freelance, asegúrate de que tu contrato y tu forma de trabajar real reflejan independencia genuina.

Las 10 cláusulas esenciales de un contrato freelance

1. Identificación de las partes

Nombre completo (o razón social si es empresa), NIF/CIF, domicilio y datos de contacto de ambas partes. Si el freelance es autónomo, debe constar su número de afiliación a la Seguridad Social. Parece básico, pero sin una identificación completa, el contrato es difícil de ejecutar legalmente.

2. Objeto del contrato: qué incluye y qué NO incluye

Esta es la cláusula más importante y la que más conflictos evita. Describe con la máxima precisión posible qué trabajo vas a realizar. No basta con «diseño web» o «servicios de marketing»: especifica entregables concretos, cantidades, formatos y estándares de calidad esperados.

Igual de importante: define qué no está incluido. Si eres diseñador web, ¿incluye el mantenimiento posterior? ¿Cuántas revisiones del diseño? ¿La compra de imágenes de stock? Todo lo que no esté incluido expresamente puede convertirse en una expectativa no cumplida que genere conflicto.

3. Precio, forma de pago y plazos

Define claramente el precio total (o la tarifa por hora/día/mes), si incluye IVA o se suma aparte, el método de pago (transferencia, PayPal, plataforma), y los plazos exactos de pago. Incluye también cómo se facturan los trabajos adicionales que excedan el alcance original.

El plazo de pago estándar en España es de 30 días desde la recepción de la factura (si no se pacta otro). Pero como freelance, te conviene negociar plazos más cortos o pagos parciales. Un modelo habitual: 30-50% al inicio del proyecto y el resto a la entrega. Para proyectos largos, hitos intermedios con pagos asociados.

Incluye también una cláusula de recargo por mora: si el cliente no paga en plazo, se aplica un interés de demora. El tipo legal en España para operaciones comerciales suele estar en torno al 8-10% anual. Solo tener la cláusula ya desincentiva el impago.

4. Plazos de entrega y calendario

Fechas concretas para cada entregable. Si el cumplimiento de tus plazos depende de que el cliente te proporcione materiales o aprobaciones, inclúyelo: «El plazo de entrega se contará desde la recepción de todos los materiales necesarios por parte del cliente.» Esto te protege de retrasos que no son tu culpa.

5. Kill fee (cláusula de cancelación)

Si el cliente cancela el proyecto después de que hayas empezado a trabajar, ¿cuánto cobras? Sin esta cláusula, puedes quedarte sin pago por trabajo ya realizado. Un kill fee típico: 100% del trabajo completado hasta la fecha de cancelación, más un 25-50% del trabajo restante como compensación.

Esta cláusula es la que más olvidan los freelancers novatos, y es la que más dinero les habría ahorrado.

6. Revisiones y modificaciones

Especifica cuántas rondas de revisión incluye el precio del proyecto. Más allá de ese número, las revisiones adicionales se facturan a tarifa aparte (indicar cuánto). Sin esta cláusula, el cliente puede pedir revisiones infinitas sin coste adicional, convirtiendo un proyecto de 20 horas en uno de 60.

7. Propiedad intelectual

Fundamental para freelancers creativos (diseñadores, redactores, programadores, fotógrafos). La Ley de Propiedad Intelectual española establece que los derechos de autor pertenecen al creador por defecto. Para ceder esos derechos al cliente, la cesión debe ser expresa y por escrito.

Define claramente: ¿los derechos de la obra pasan al cliente al recibir el pago completo? ¿Puedes usar el trabajo en tu portfolio? ¿La cesión es exclusiva o no exclusiva? ¿Incluye el código fuente (si es desarrollo web)? Si no se dice nada, los derechos son tuyos, lo que puede generar conflictos posteriores.

8. Confidencialidad

Si vas a manejar información sensible del cliente (datos financieros, estrategia comercial, datos de clientes, etc.), incluye una cláusula de confidencialidad (NDA) integrada en el contrato. Define qué información es confidencial, durante cuánto tiempo aplica la obligación de secreto (normalmente 1-3 años tras la finalización del contrato), y qué excepciones existen (información que ya es pública, requerimiento judicial, etc.).

9. Causas de resolución

Define bajo qué circunstancias puede terminarse el contrato anticipadamente y qué consecuencias tiene para cada parte. Causas habituales: incumplimiento de obligaciones (impago, no entrega), mutuo acuerdo, o desistimiento unilateral con preaviso (normalmente 15-30 días). Vincula esta cláusula con el kill fee para que quede claro qué se paga si el contrato se rompe antes de tiempo.

10. Jurisdicción y resolución de conflictos

Indica qué tribunales son competentes si hay un conflicto que no se resuelve de forma amistosa. Lo habitual: los juzgados y tribunales del domicilio del freelance o los del lugar de prestación del servicio. Si trabajas con clientes internacionales, esta cláusula es especialmente importante: sin ella, podrías verte obligado a litigar en otro país.

Para conflictos menores, considera incluir mediación o arbitraje como paso previo al juicio, ya que es más rápido y barato.

Descarga la plantilla de contrato freelance

[DESCARGAR PLANTILLA EN WORD]

La plantilla incluye las 10 cláusulas explicadas arriba, con campos editables que puedes personalizar para cada proyecto. Está redactada en lenguaje accesible pero legalmente válido. Antes de usarla:

Rellena todos los campos marcados con [COMPLETAR]. Elimina las cláusulas opcionales que no apliquen a tu caso (exclusividad, subcontratación). Adapta los porcentajes del kill fee y las revisiones a tu sector. Revisa que la descripción del servicio sea lo más específica posible. Si el proyecto supera los 5.000-10.000 €, considera que un abogado revise el contrato.

5 errores que cometen los freelancers con sus contratos

1. No tener contrato. El error más frecuente y el más caro. «Es un cliente de confianza» hasta que deja de serlo. El contrato no es una señal de desconfianza: es una señal de profesionalidad.

2. Definir el alcance de forma vaga. «Diseño de una web» puede significar 5 páginas o 50. «Servicios de marketing» puede significar un post de blog o una estrategia integral. Cuanto más vago el alcance, más probable el conflicto. Se específico hasta el punto de que te parezca excesivo.

3. No incluir cláusula de revisiones. Sin límite de revisiones, estás regalando tu tiempo. Un número razonable: 2-3 rondas de revisión incluidas en el precio. A partir de ahí, tarifa por revisión.

4. Olvidar la propiedad intelectual. Si no se cede expresamente, los derechos son del freelance. Esto puede parecer una ventaja, pero en la práctica genera conflictos cuando el cliente quiere modificar o reutilizar tu trabajo. Es mejor definirlo claramente desde el inicio.

5. No cobrar anticipo. Empezar a trabajar sin haber cobrado nada es asumir todo el riesgo. Si el cliente no está dispuesto a pagar un 30-50% por adelantado, es una señal de alarma. Los clientes serios entienden que un anticipo protege a ambas partes. Si necesitas ayuda para definir tus tarifas, consulta nuestra guía de fórmulas para calcular tarifas como freelancer.

Fiscalidad del contrato freelance en España: lo básico

Como freelance autónomo en España, tus facturas deben incluir:

IVA: tipo general del 21% sobre el precio de tus servicios. Si tu cliente es una empresa de otro país de la UE, se aplica la inversión del sujeto pasivo (no cobras IVA, el cliente lo autoliquida en su país). Si el cliente está fuera de la UE, la factura va sin IVA.

Retención de IRPF: si facturas a empresas o autónomos en España, deben retenerte el 15% del importe (7% si estás en tus dos primeros años de actividad). Esta retención es un anticipo de tu declaración de la Renta, similar a la retención en nómina de un trabajador por cuenta ajena.

Tu contrato debería especificar si los precios incluyen IVA o se suman aparte, para evitar confusiones. Lo estándar es indicar el precio neto + IVA.

Un buen contrato es tu mejor inversión como freelance

Desde mi experiencia en recursos humanos y formación profesional, puedo decirte que la diferencia entre un freelance que sobrevive y uno que prospera no está solo en su talento: está en cómo gestiona la parte empresarial. Y el contrato es la primera pieza.

Un contrato bien hecho no solo te protege ante impagos y conflictos. Te da seguridad para negociar con más firmeza, profesionalidad ante el cliente, y la tranquilidad de saber que si algo va mal, tienes una base legal sólida. El tiempo que inviertas en adaptar esta plantilla a tus necesidades se amortiza con el primer cliente que intenta cambiar el alcance del proyecto sin pagar más.

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