Oposiciones

En primer lugar creo que sería importante definir que son las oposiciones. Pues bien las oposiciones son un procedimiento selectivo que consta de una o más pruebas entre los aspirantes y uno o varios puestos de trabajo. Estas pruebas son puntuadas por un tribunal y lo que es más importante, las oposiciones sólo pueden ser convocados por las Administraciones Públicas, por eso también se llaman Ofertas de Empleo Público (OPE). Siempre son convocadas en el BOE, en las diferentes autonomías y en las provincias.

Naturalmente no todos pueden acceder a todas las oposiciones que se convoquen. Hay una formación básica, es decir, una persona que haya estudiado administración de empresas, nunca se podrá presentar a una oposición de periodista. Seguramente muchos lo saben, pero hay que recordar estos pequeños detalles porque hay personas que deciden presentarse a oposiciones sin cumplir estos requisitos.

Procesos de oposiciones a la administración pública

Dicho esto, ¿cómo podemos saber cuando salen oposiciones? Pues bien, es tan sencillo como mirar el BOE, por ejemplo. Salen las convocatorias y el número de puestos de trabajo que se ofrecen. A partir de aquí los aspirantes han de apuntarse y empezar a prepararse para pasar las pruebas. Una vez terminado el procedimiento de exámenes, por decirlo de alguna manera, el tribunal se encarga de evaluar las diferentes pruebas y posteriormente se publican los resultados, también en el BOE o donde se haya convocado la oposición.

Tal y como os decía antes, es importante que tengas claro de qué grupo de titulación forma parte. Este es un requisito específico de cada convocatoria. Para que tengáis claro a qué grupo pertenece, os hago un resumen.

Pruebas de oposiciones

Pruebas de oposiciones

Grupos de oposiciones

El grupo A, se puede dividir en dos subgrupos, A1 y ​​A2. En este caso es necesario estar en posesión del título universitario de Grado. Y los subgrupos identifican el nivel de responsabilidad, las funciones y las características de las pruebas de acceso. El grupo B, es aquel donde se exige la posesión de Técnico Superior y el grupo C, también dividido en dos subgrupos (C1 y C2) se exigirá por C1 la titulación de Bachiller y por C2 el título de graduado en educación secundaria obligatoria (ESO).

Así que ya saben, esta es una opción para salir de la crisis y formar parte de la administración pública. Aunque bien mirado, ahora mismo que han decidido bajar el sueldo a los funcionarios no se yo si es una gran idea…, la información la tenéis, ahora os toca elegir. Mucha suerte si finalmente decides preparar oposiciones.

Las pruebas en las oposiciones

Si pensáramos desde el punto de vista de la Administración en las pruebas de que constan los procesos selectivos que ésta convoca, podríamos deducir que estas pruebas constituyen un sistema de cribado. Las pruebas son cribas, cribas con el agujero más o menos fino dependiendo de varios factores; uno de ellos, sin duda, el número de instancias que se esperan. El agujero de la criba se afina, también, conforme nos vamos acercando al final del proceso de selección. Se trata, simplemente, de establecer un sistema que nos permita seleccionar de un número importante de candidatos a aquellos necesarios para cubrir los puestos que la Administración oferta. El proceso de selección requiere, obviamente, de cribas de fino agujero, es decir, de pruebas cuya complejidad nos permita ir descartando candidatos.

Cada tipo de prueba tiene sus características específicas y dentro de ellas su dificultad. No hay prueba fácil. Pero además los procesos selectivos en la actualidad suelen combinar diversos tipos de pruebas. Muchos de estos procesos selectivos bien podrían definirse como carrera de obstáculos. Cada una de las pruebas es eliminatoria y sólo llegan a la última prueba los verdaderamente preparados.

Pruebas en las oposiciones

Pruebas en las oposiciones

¿Y qué opositor es el verdaderamente preparado?

Quien ha optado por un sistema de preparación en el que se insista tanto en la materia de estudio como en la práctica de los diferentes tipos de pruebas a los que habrá de enfrentarse, porque sin esta práctica, sin llegar a conocer las características de cada tipo de prueba, sin un preparador personal que dirija, eduque y entrene al opositor en los diferentes tipos de pruebas, es prácticamente imposible conseguir la plaza a la que optamos.

Las pruebas tipo test en las oposiciones

Suele ser la prueba teórica reina en las oposiciones nacionales. Por lo general en estas oposiciones el conocimiento del temario se plasma única y exclusivamente en esta prueba. Las oposiciones de Justicia, oposiciones de Servicios de Salud, oposiciones a Policía Nacional, oposiciones a Guardia Civil, oposiciones a la policía local, etc. son ejemplos claros.

En las oposiciones autonómicas y locales, por el contrario, suele ser la primera prueba teórica, pero rara vez la única. Se trata de la primera criba en estos procesos selectivos. Esta afirmación no deja de ser una generalidad, ya que pueden existir convocatorias locales y autonómicas en las que encontremos como única prueba teórica la prueba tipo test.

La prueba más generalizada en cuanto a extensión y tiempo de realización suele ser la de 100 preguntas a responder en una hora. Las características de esta prueba son las siguientes:

a) Requieren un dominio importante del temario ya que en la prueba lo más común suele ser que se incluyan preguntas relacionadas con todos y cada uno de los temas.

b) Su complejidad viene determinada, sobre todo, por el tiempo de realización.

c) Lo más común es que las preguntas falladas resten 0,33 puntos y las acertadas se contabilicen con 1 punto. Es decir, cada tres falladas se suele descontar una acertada.

d) En los exámenes oficiales encontramos, por lo general, dos tipos de preguntas: aquellas que cualquiera que se haya preparado puede responder y otras de mayor complejidad y que sólo con una preparación minuciosa se pueden resolver adecuadamente. En este tipo de preguntas radica el destacar o estar en el nivel de la mayoría.

e) Los fallos más comunes entre los opositores suelen responder a exceso de seguridad y a falta de atención en la lectura de la pregunta o de las respuestas.

Las pruebas tipo test en las oposiciones

Las pruebas tipo test en las oposiciones

Dudas del opositor ante las pruebas tipo test en las oposiciones

¿Cómo evitar los fallos en la prueba tipo test debidos a la falta de atención en la lectura?, ¿Y los debidos a exceso de seguridad? ¿Por qué a veces no se puede evitar el contestar a las preguntas de las que no se tiene ni idea siendo conscientes de que si fallamos nos restan en la puntuación global? ¿Cómo agilizar la lectura para que el factor tiempo deje de ser un problema? ¿Es conveniente para preparar este tipo de prueba hacerlo exclusivamente a base de realizar preguntas tipo test, o conviene que nos preparemos a base de realizar otro tipo de pruebas? ¿Cómo estudiar para enfrentarnos a este tipo de pruebas?

¿Cómo son las pruebas de redacción en las oposiciones?

La redacción de uno o varios temas propuestos por el tribunal es una de las pruebas tradicionales en el mundo de las oposiciones. En la actualidad podemos decir que se trata de una prueba común, sobre todo en determinadas oposiciones autonómicas y sobre todo locales.

Por lo general se suele proponer la redacción de dos temas en un tiempo de 2 horas o 2 horas y media. En la convocatoria la relación de temas suele estar dividida en anexos atendiendo al contenido de los temas. El opositor habrá de redactar un tema de cada anexo extraído al azar el mismo día del examen por el tribunal de oposiciones. Una vez finalizada la prueba los exámenes se introducen en sobres que, pertinentemente lacrados y firmados por el opositor, quedarán depositados y custodiados por el tribunal. Posteriormente se llevará a cabo el llamamiento a los opositores para realizar la lectura de la prueba ante el tribunal.

Frente a la prueba tipo test que requiere un conocimiento importante de todos y cada uno de los temas, en este tipo de prueba sí puede tenerse en cuenta la suerte del opositor. Es tan sencillo como que le puede tocar redactar los dos únicos temas que domina. Pero la mala suerte suele ser terriblemente ingrata en este tipo de pruebas: el opositor puede llevar todos los temas bien estudiados excepto 1 – con lo cual podríamos decir que para una prueba tipo test estaría bien preparado – y ser éste el que se extraiga a sorteo el día del examen. El fracaso está asegurado contando con una preparación considerable.

Por otro lado el dominio que se requiere para redactar un tema en una hora aproximadamente poco tiene que ver con el dominio requerido para enfrentarse a una prueba tipo test, prueba en la que se trata de reconocer la respuesta correcta en la relación que se presenta de respuestas alternativas. Para redactar un tema se requiere, sobre todo, tener una visión global del tema en la que no falte ningún aspecto esencial, en la que todo lo importante se domine como para transmitirlo por escrito.

La evaluación de una prueba tipo test se ajusta a criterios estrictamente matemáticos; ¿se puede valorar con estos criterios la redacción de un tema, redacción sometida además a un límite de tiempo en cuanto a su realización?.

También dentro de las pruebas de redacción hemos de mencionar las preguntas cortas y cuestiones. Son pruebas cada vez más frecuentes en oposiciones de nivel local y autonómico. Como tales, podemos decir que comparten características con la prueba tipo test y en tanto que se trata de redactar, con las pruebas de redacción de temas.

Su presentación en las bases de la convocatoria podría responder al siguiente párrafo:
El tribunal planteará un número de preguntas cortas/cuestiones en relación con los temas de los anexos (temario) que se incorporan a las bases“.

Al igual que en las pruebas de redacción de temas completos, en este tipo de pruebas el opositor habrá de leer posteriormente su examen al tribunal de oposiciones.

Como características básicas de este tipo de pruebas podemos señalar las siguientes:

    • Comparten características con la prueba tipo test en tanto requieren un dominio importante de la totalidad.
    • Como pruebas de redacción habremos de tener en cuenta aspectos formales. En no pocas bases se especifica que el tribunal valorará, precisamente, la claridad y la redacción.
    • Tanto el número de preguntas cortas como el de cuestiones no suele especificarse en las bases.
    • Sólo el día del examen tendremos noticia de ambos datos.

¿Cómo son las pruebas de redacción en las oposiciones?

¿Cómo son las pruebas de redacción en las oposiciones?

Dudas en las pruebas de redacción de las oposiciones

¿Cómo puedo contestar adecuadamente a una “pregunta corta“? ¿Es conveniente contestar a una “cuestión” cuando no estamos seguros de ajustarnos a su formulación? ¿Debemos afrontar del mismo modo la contestación a una “pregunta corta” que a una “cuestión“? ¿Qué es eso de la claridad de ideas y la capacidad de síntesis? ¿Por qué es eso lo que valora el tribunal? ¿Cómo se transmite por escrito? ¿Cómo enfocar el estudio de los temas para realizar adecuadamente este tipo de pruebas? ¿Y cómo perfilar la técnica de redacción?…

¿Cómo son las pruebas orales en las oposiciones?

Estas pruebas cuentan en el mundo de las oposiciones con una larga y fecunda tradición. Existen en la actualidad oposiciones que siguen manteniendo su fundamento selectivo, precisamente, en este tipo de pruebas. Son oposiciones como judicatura, notaría o todas las relacionadas con la enseñanza. Pero estas pruebas orales empiezan a generalizarse en otras oposiciones de nivel inferior, si bien no en todo el territorio nacional ni en todas las administraciones del mismo modo.

La justificación de la inclusión de este tipo de pruebas por parte de la Administración Local en sus procesos selectivos es muy sencilla, y similar a la justificación de que aún se mantenga la prueba de máquina en algunas oposiciones para auxiliar administrativo: se trata de una “prueba intimidatoria, por denominarla de algún modo; es decir, se trata de iniciar el proceso selectivo en el mismo momento en el que se publican las bases ya que muchas personas interesadas ni siquiera presentarán la instancia por temor a este tipo de pruebas o por la dificultad que conlleva una buena preparación para afrontarlas.

Podemos decir que como prueba intimidatoria es terriblemente eficaz por una sencilla razón: es la prueba más compleja y a la que menos habituado está el opositor y por ello la más difícil y costosa de preparar. Es común en todos los opositores que se han de enfrentar a este tipo de pruebas el miedo y el temor a la misma. Como características generales de este tipo de pruebas podemos destacar las siguientes:

    • El tiempo de ejecución de las mismas suele ser escaso teniendo en cuenta el contenido de los temas que se incluyen en el temario oficial.
    • Si el temario consta de dos o más anexos se suele pedir la exposición de un tema de cada uno de los anexos de que consta.
    • En cuanto al desarrollo de la prueba, los opositores, en llamamiento único, habrán de comparecer el día establecido por el tribunal; el sorteo de los temas es personal y público, con lo cual cada opositor habrá de enfrentarse a la exposición de aquellos temas que le hayan tocado en suerte. No ocurre, pues, como en las pruebas de redacción en las que todos los opositores redactan los mismos temas.
    • El desarrollo de la prueba suele ser público, aunque no suele ser común la asistencia de interesados.
    • Suele ser frecuente la ausencia de alguno de los miembros del tribunal durante la exposición, ausencia temporal e incluso definitiva.
    • El opositor siempre dispone de un margen de tiempo para desarrollar un esquema de los temas a exponer, tiempo siempre muy limitado.
    • Obviamente, el tribunal es inflexible con el tiempo destinado al desarrollo de la prueba.
    • Una vez ejecutada la prueba el tribunal evalúa y por lo general para hallar la nota media del opositor se prescinde de la nota más alta y de la más baja. Las dudas del opositor.

Pruebas orales en las oposiciones

Pruebas orales en las oposiciones

Dudas del opositor sobre las pruebas orales en las oposiciones

¿Qué caracteriza el contexto comunicativo presidido por el Tribunal de Oposiciones? ¿Qué habilidades oratorias básicas he de adquirir para afrontar con unas mínimas garantías de éxito una prueba oral en unas oposiciones? Y sin practicar, ¿cómo voy a estar seguro de que mi técnica es la adecuada? Gesticulo demasiado, ¿qué trucos debiera utilizar para corregir este defecto? ¿Cómo reaccionar cuando dos miembros del tribunal abandonan la sala? ¿He de exponer de pie o sentado? ¿Y por qué? ¿Existe alguna obra especializada dedicada a preparar a los opositores en este tipo de pruebas?…

Pruebas psicotécnicas en oposiciones

Es, indudablemente, una criba muy efectiva desde el punto de vista de la Administración. La rentabilidad como prueba selectiva, es decir, como prueba de eliminación de opositores, está más que asegurada. De ahí que su extensión a todo tipo de procesos selectivos convocados por parte de la administración esté muy cercana. Es una prueba tradicional en las oposiciones como las de Justicia o en las relacionadas con cuerpos armados, pero muy común, en la actualidad, en el resto de oposiciones. Suelen ser denominadas pruebas de aptitud y como tales se puntúan: apto o no apto. Obviamente es una prueba eliminatoria y suele ocupar el primer lugar en los procesos selectivos.

La complejidad de esta prueba varía considerablemente de unas oposiciones a otras e incluso, dentro de unas mismas oposiciones, puede variar también considerablemente de unas convocatorias a otras. Su complejidad, depende, en muchas ocasiones, del número de opositores: a mayor número, mayor complejidad en este tipo de prueba para que los efectos selectivos sean más eficaces. La complejidad de este tipo de pruebas viene dada, sobre todo, por el tiempo destinado a su realización. Al tratarse de pruebas psicotécnicas, se entiende que su resolución ha de ser automática o mecánica, con lo cual, el tiempo que se destina para su realización suele ser mínimo, en muchas ocasiones el tiempo justo para contestar y poco más; es decir, o hemos adquirido la técnica para resolver este tipo de pruebas o difícilmente las afrontaremos cómodamente. Y sólo se puede adquirir esta técnica de un modo: practicando, practicando y practicando.

La importancia de esta prueba queda patente en las bases de las oposiciones en las que se incluye: suele ocupar un primer lugar en el proceso selectivo y por lo general el resultado sólo se plasma en dos posibles soluciones: apto o no apto. Obviamente es una prueba eliminatoria: o se pasa o no se pasa.

ruebas psicotécnicas en oposiciones

ruebas psicotécnicas en oposiciones

Dudas del opositor ante las pruebas psicotécnicas en oposiciones

¿Cuántos tipos de psicotécnicos existen? ¿Cómo adquirir las habilidades necesarias para dominar todos los tipos de psicotécnicos? ¿Cómo ganar velocidad en la resolución de los mismos? ¿Es posible una preparación individual para afrontar este tipo de pruebas?…

Cuestionarios de personalidad en las oposiciones

Hoy, desde cualquier perspectiva práctica, se estudia la personalidad como un conjunto de rasgos que definen de un modo mas o menos estable, la clase de emociones, las formas de pensamiento, las conductas, las formas de adaptación, etc., que caracterizan a un sujeto. Precisando aún más, podemos definir la personalidad como la organización relativamente estable de características estructurales y funcionales, innatas y adquiridas que conforman el equipaje conductual con el que cada individuo afronta las distintas situaciones, es decir, aquello que una persona hará cuando se encuentre en una situación determinada.

Uno de los elementos constitutivos de la personalidad es el rasgo, entendiendo por tal una tendencia a reaccionar, relativamente permanente y amplia. Desde esta perspectiva, la personalidad se describe e incluso se puede medir en función de un conjunto de rasgos, rasgos que son comunes a todos los individuos y que pueden ser descritos y medidos con las herramientas, entre las cuales podemos destacar los test de personalidad.

Entre la amplia variedad de cuestionarios de personalidad existentes en el mercado, y empleados tanto en el ámbito clínico como en el campo de la selección de personal, cabe señalar algunos de muy frecuentemente utilización en nuestro país:

  • 16 PF – Cattell.
  • PERFIL PERSONAL DE GORDON (PPG).
  • CUESTIONARIO DE PERSONALIDAD DE EYSENCK (EPQ).
  • CUESTIONARIO DE PERSONALIDAD DE CALIFORNIA (CPI).

Las normas de aplicación, corrección e interpretación de estos test son muy estrictas, quedando reservada su inteligencia a profesionales experimentales (habitualmente psicólogos).

Los cuestionarios de personalidad suelen constar de un número bastante elevado de temas (preguntas) con respuestas de elección múltiple. Cuando se administra una prueba de personalidad a una persona, ésta lee cada una de las preguntas, después se las hace a sí misma y emite una respuesta que casi siempre tendrá algún grado de distorsión, de deformación, porque nadie es absolutamente objetivo, sobre todo al hablar de sí mismo.

El consejo más importante que se le puede dar a la persona que va a cumplimentar el cuestionario es que se esfuerce en ser lo mas sincero posible en sus respuestas, ya que, de no ser así, su falta de sinceridad quedaría reflejada en los resultados del test (casi todos los test de personalidad poseen escalas adicionales que miden factores como Sinceridad, Distorsión Motivacional, Negativismo, etc.) y esto redundaría negativamente en su puntuación final.

Otro consejo muy valioso para el opositor es que procure “mojarse” en las respuestas, es decir, que intente no dar respuestas neutras (SI – A VECES – NO), o dar las menos posibles, ya que de no ser así, en la interpretación de los resultados se obtendrá un perfil “plano” y esto se verá también como un intento de distorsionar las respuestas por parte del opositor.

Cuestionarios de personalidad en las oposiciones

Cuestionarios de personalidad en las oposiciones

Dudas del opositor ante los cuestionarios de personalidad

¿Es posible preparar este tipo de pruebas a base de practicar, de realizar cuestionarios de personalidad analizando sus resultados posteriormente? ¿Existe alguna técnica enfocada a la preparación de este tipo de pruebas? ¿Cómo debo contestar determinadas cuestiones? ¿Son realmente efectivas?…

Hemos preparado algunos artículos sobre oposiciones específicas, esperamos que te sean de ayuda:

El día antes y los momentos previos al examen de oposiciones

No basta con estar bien preparados. El día del examen, el momento en el que hemos de dar la talla, puede jugarnos una mala pasada y echar por tierra los meses que hemos dedicado a la preparación. Por ello es conveniente tener en cuenta una serie de consejos ante el examen de oposiciones.

El día anterior al examen es un momento en el que los opositores suelen acumular varios errores de conducta que ocasionan un incremento de su nivel de ansiedad y una deficiente consolidación en la memoria de lo estudiado.

El día antes y los momentos previos al examen de oposiciones

El día antes y los momentos previos al examen de oposiciones

Al opositor que ha seguido un plan de estudio y ha programado sus repasos, le aconsejamos que el día previo a la prueba adopte una conducta bastante diferente a la que ha sido habitual en él los últimos meses:

  • Es aconsejable dejar de estudiar uno o dos días antes de los exámenes. La costumbre tan frecuente de repasar hasta el último momento, solo ayuda a incrementar el nivel de ansiedad y a posibilitar la aparición de bloqueos mentales durante el examen.
  • El día antes del examen se ha de consagrar a actividades que contribuyan a relajar el ánimo. Escuchar música, ir al cine, ver la televisión, charlar con amigos o familiares, practicar técnicas básicas de relajación, etc.
  • Las charlas con los compañeros de oposición, sobre asuntos relacionados con la misma, es otro factor que contribuye a incrementar el nivel de ansiedad del opositor. Puede, incluso, hacerle perder la visión de conjunto y situarle al borde del abismo. Por tanto, estas charlas deben evitarse.
  • Antes de acostarse, hay que hacer memoria de todos los utensilios que se necesitarán en el examen y reunirlos para que a la mañana siguiente, con las prisas y el nerviosismo, no se olvide ninguno: Regla, lápices, goma, sacapuntas, bolígrafos, diccionario, etc.
  • Una vez acostado, el opositor ha de procurar no pensar en el examen. Lo recomendable sería que intente dormir en torno a ocho horas con el fin de que, al levantarse a la mañana siguiente, se sienta relajado, pletórico de energías, fresco y con ganas de acometer las tareas que se le avecinan.
  • El día del examen, si éste se realiza por la mañana, lo primero que se ha de hacer es tomar un desayuno suave con el fin de ingerir energías que ayuden a mantener la actividad toda la mañana. Si el examen es por la tarde, también ayuda tomar antes un ligero tentempié. Se han de evitar las comidas copiosas, que adormecen y dificultan la concentración, y también el acudir al examen en ayunas, pues podría ocasionar una lipotimia.
  • Es necesario prestar especial atención a la forma de vestir. Una indumentaria excesivamente informal puede no ser aconsejable, especialmente si el examen es oral, hay lectura pública, entrevista personal o, en general, hay cualquier tipo de interacción con el tribunal. En estos casos, lo más aconsejable es vestir de forma cómoda pero sobria, evitando perfumes estridentes o joyas llamativas.
  • Hay que procurar llegar a tiempo a la convocatoria del examen. En las oposiciones, los examinadores son inflexibles con los que llegan tarde y no les permiten realizar el examen. Para evitar los desastrosos efectos de dolorosas sorpresas tales como atascos circulatorios, averías inoportunas, etc., lo recomendable es prever la situación y, si se ha de viajar, procurar estar en el examen antes de la hora fijada. Llegar con mucho tiempo de antelación también puede resultar problemático, pues en ese tiempo los examinados suelen dedicar su tiempo a comentarios en torno al examen, lo cual incrementa su grado de ansiedad e inseguridad.
  • Si se ha de realizar el examen en un lugar desconocido (como suele ocurrir en las oposiciones), conviene visitarlo previamente para cerciorarse no sólo de cual es el edificio, sino también de donde está el aula donde se realizará. En algunos edificios la distribución de las aulas es un auténtico laberinto y esto puede ocasionar dificultades para localizarla y llegar tarde al examen. Otra consecuencia beneficiosa del visitar con antelación el nuevo lugar es que así la adaptación a la situación es más fácil y la sensación de novedad e inseguridad no será tan pronunciada.
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