Mercado de bienes: consumo y producción

El mercado real o mercado de bienes y servicios permite analizar la corriente de estos bienes y servicios generados en la economía, así como su destino en la misma. Ésta corriente real se denomina producto nacional (PN) y su destino puede ser el consumo (C) o la inversión(I).

Cuando se dice esto último se supone que el ahorro de las unidades económicas no permanece ocioso, sino que se transfiere automáticamente a la inversión a través del mercado de bienes y consumo.

Mientras que el producto nacional representa la oferta global de la economía, el consumo y la inversión son dos de los componentes de la demanda general de dicha economía.

El consumo, esencial para el mercado de bienes

Vamos a estudiar el comportamiento de las familias, también denominadas unidades de consumo, en el seno de una economía basada en la competencia perfecta, en la cual el consumidor se ajusta al precio y a las condiciones del mercado de bienes.

Como sabemos, estos agentes económicos destinan sus ingresos o rentas (Y) al consumo (C) y al ahorro (S), así:

Y = C + S

El consumo, la satisfacción de las necesidades mediante el uso de los bienes económicos, lo llevamos a cabo los individuos en el afán de atender una sensación de carencia o escasez, más o menos amplia.

El ahorro es una renuncia al consumo presente y viene a ser la diferencia entre los ingresos y el consumo.

S = Y- C

El comportamiento del consumidor en el mercado de bienes tiene, de este modo, una doble vertiente: el consumo y el ahorro procedentes de una fuente común: la renta. El análisis de cualesquiera de esas dos vertientes va a determinar la otra, puesto que, aquella parte de la renta que no se consume se ahorra y viceversa.

La decisión del consumidor en el mercado de bienes

El comportamiento del consumidor es analizado en la Teoría del consumo, que establece un supuesto fundamental sobre dicho comportamiento. Además, esta teoría señala que es el consumidor quien elige siempre entre las diferentes alternativas al consumo de una forma consistente, a partir de la evaluación de sus propios intereses y de la información de que dispone.

Como conclusión, si la información disponible en la sociedad es adecuada, el consumidor -figura centralde la economía competitiva- se convierte en el juez de su propio interés.

Factores determinantes del consumo en el mercado de bienes

El consumidor va a componer su cesta de la compra en el mercado de bienes, o conjunto de gastos de consumo, atendiendo a los siguientes factores:

* Sus gastos o preferencias (U) por uno u otro bien.

El consumo es un acto subjetivo, depende de los gustos y necesidades del consumidor. (No a todos los individuos les gustan las mismas películas ni las mismas comidas, sus preferencias no tienen por qué coincidir.)

* Su renta (Y).

El consumo de un individuo aumenta con la renta. Generalmente cuando nuestros ingresos crecen, podemos consumir más, ya que, al tener una mayor capacidad adquisitiva, nuestras posibilidades de consumo en el mercado de bienes se amplían y mejoran.

Sin embargo, hay que tener presente que existen bienes económicos superiores, cuyo consumo aumenta cuando se eleva también la renta (por ejemplo, los artículos de lujo, viajes, etc.), y bienes económicos inferiores, cuyo consumo disminuye al aumentar la renta (por ejemplo, el pan o las patatas).

Es muy difícil encontrar dos agentes económicos que consuman exactamente lo mismo. Sin embargo, las estadísticas muestran un comportamiento regular de los consumidores a la hora de distribuir la renta entre sus gastos.

En este sentido diremos que la propensión media al consumo es la porción de renta que se consume para cada nivel de esta última, y queda definida por el cociente: consumo/renta (C/Y).

* El precio de los bienes (P).

Si el precio de un bien aumenta por alguna razón, el consumo de ese bien disminuirá ya que, permaneciendo la renta constante, la cantidad que se demanda del mismo será menor al haberse reducido nuestra capacidad de compra.

Si, por el contrario, ese precio desciende, es como si dispusiéramos de una renta superior, aunque ésta permanezca constante. En este caso aumentará la cantidad consumida del bien cuyo precio haya descendido.

En resumen, el aumento de las preferencias personales por el consumo, el aumento de la renta o la reducción en los precios provocan un efecto positivo en el consumo y, por tanto, en la demanda en el mercado de bienes. Una variación en sentido opuesto de estos factores conducirá, por el contrario, a un efecto negativo sobre el consumo y sobre la demanda.

La utilidad en el consumo

La utilidad o medida de satisfacción que produce el consumo de un bien económico es un concepto que fue ampliamente desarrollado por los economistas del Marginalismo.

El consumidor tratará de que su utilidad en el consumo sea máxima, es decir, que alcance el más alto valor posible. El individuo a la hora de consumir tendrá en cuenta tanto sus preferencias como sus posibilidades en el consumo, determinadas por su renta y los precios. La satisfacción del consumidor será máxima en aquel punto en que el gasto efectuado suponga una igualdad entre el precio del bien (Px) adquirido y la utilidad que reporta su ultima unidad consumida o utilidad marginal (UMg):

Px = UMg

Es decir, las unidades de consumo adquieren un bien o servicio, ya que éste les reporta una determinada satisfacción. La primera unidad del bien reporta una utilidad determinada, la según da provoca otra satisfacción y así sucesivamente.

No obstante, a partir de un cierto nivel de consumo el aumento en la cantidad del bien supondrá una utilidad inferior, que va a ir descendiendo, a medida que añada más unidades de dicho bien.

La Ley de las utilidades marginales decrecientes viene a demostrar que el valor de las unidades sucesivas de un bien disminuye a medida que aumenta su consumo total. La razón está en que la capacidad psicológica del individuo para apreciar las dosis sucesivas de un bien se hace menos aguda a partir de un cierto punto.

La demanda del consumidor en el mercado de bienes

El consumidor, una vez efectuado el pago de sus impuestos, emplea su renta disponible en consumir y ahorrar. El consumidor siempre posee un consumo mínimo, aunque sus ingresos sean nulos, ya sea mediante el endeudamiento o la mendicidad.

Por tanto, el consumo (C) tendrá dos componentes: el consumo autónomo (Co) independiente del volumen de renta, y el consumo inducido (cY) dependiente de la renta, siendo (c) la propensión marginal a consumir o la parte del aumento de renta que se destina al consumo. La ecuación del consumo será la siguiente:

C = Co + cY

La Ley de la demanda afirma que la relación entre el precio de un producto y la cantidad que se demanda del mismo varía inversamente, de ahí la forma decreciente de la curva de deman da. La respuesta de la demanda a una variación del precio determina la elasticidad de la demanda.

La demanda será elástica cuando la cantidad demandada experimente una gran alteración debido a un cambio en el precio y será inelástica cuando esa alteración resulte muy pequeña al variar el precio. (Por ejemplo, los licores y la gasolina, respectivamente.)

La curva de demanda del consumidor

En el siguiente eje de coordenadas expresamos un bien de consumo X en términos de otro Y.

La producción

Las unidades de producción (empresas), a través del empresario fabricante realizan la producción (output), es decir, el conjunto de bienes y servicios que serán adquiridos en el mercado de bienes por las unidades de consumo.

La decisión del productor

El empresario organiza el proceso de producción con vistas a lanzar al mercado de bienes la mayor cantidad posible de output a un mínimo coste productivo, o, dado el coste, tratará de obtener el máximo output posible. Con este fin el empresario relaciona las distintas combinaciones de factores productivos trabajo (L) y capital (K) con el output (X) que se podría obtener a partir de aquéllas, en la llamada función de producción, donde:
X = F (K,L)

Nuestro análisis, al ser a corto plazo, supone que las condiciones tecnológicas y dotación de capital están dados; luego el empresario llevará a cabo su decisión de producción y empleo a partir de sus expectativas de ventas, que, a su vez, están determinadas por la dotación del factor trabajo (factor variable) y por la demanda que exista en el mercado de bienes.

Factores determinantes de la producción: los costes

El economista está interesado en los costes, ya que éstos permiten determinar la cantidad de producto que se ofrecerá en el mercado de bienes para cada precio.

El coste total de producir una determinada cantidad de output (CT) se compone de costes fijos (CF) (costes permanentes que no varían con la producción) -alquileres, gastos de conservación y mantenimiento- y de costes variables (CV) (costes que varían con la producción) -materias primas, combustible, salarios, etc.-

CT = CF + CV

A corto plazo existirán costes fijos y variables, pero a largo plazo, todos son variables.

Cuanto más amplios sean la dimensión y el período de producción, mayores serán los costes variables.

El beneficio en la producción

El empresario a la hora de producir se guiará por el principio del máximo beneficio o ganancia. El beneficio total (BT) es igual a la diferencia entre los ingresos totales (IT) y los costes totales (CT) y será tanto mayor cuanto mayor sea esa diferencia.

BT = IT – CT

Para ello, el empresario utilizará los factores productivos o inputs que le supongan un mínimo coste en la obtención del output o producto.
Pasemos a analizar los ingresos. El ingreso total (IT) es el conjunto de ingresos obtenidos por la venta del producto (X) a un precio concreto (Px).

IT = X · Px

El ingreso medio (IMe) es igual al ingreso total por unidad de producto.

IMe = IT/X = x·Px/X = Px

El ingreso marginal (IMg) representa la variación del ingreso total como consecuencia del incremento ( ) en una unidad del volumen de ventas.

IMg = IT/ X = X · Px/ X = Px

La curva de oferta del productor

  • Cuando el IMg es mayor que CMg, existe beneficio, pero el equilibrio es inestable.
  • Si el ingreso marginal (IMg) es igual al coste marginal (CMg), existe beneficio y el equilibrio económico que se consigue es estable.
  • Si, por último, el IMg es menor que CMg, existen pérdidas, beneficio negativo y desequilibrio.

La curva de costes marginales a partir del mínimo de explotación (es decir, tramo creciente de la curva de costes marginales a partir del punto en que se cubren los costes variables), representa la curva de oferta del empresario en un análisis a corto plazo, ya que sólo a partir de dicho punto existen posibilidades de obtener beneficio.

Equilibrio en el mercado de bienes

El equilibrio en el mercado de bienes y servicios tiene lugar cuando la coincidencia entre demanda y oferta origina que dicho mercado de bienes se vacíe, suponiendo que los consumidores maximizan su utilidad y las empresas sus beneficios, comportándose ambos como precio-aceptantes.

La Ley de la oferta y la demanda postula que la coincidencia entre oferentes y demandantes determinará el precio de equilibrio del mercado de bienes.

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