Cómo ser un buen líder en 5 pasos – Habilidades y destrezas

Ser un buen líder es una habilidad que no sólo corresponde a los jefes, sino a cualquier puesto de trabajo, aunque es aún más esencial entre los jefes de empresa y los gestores de equipos.

Para Warren Bennis, mano derecha de más de cuatro presidentes de los Estads Unidos de América, el liderazgo es «la capacidad de transformar la visión en realidad».

Desde esa perspectiva, ser un buen líder significa no sólo realizar un mejor trabajo, sino también, que tiene autonomía sobre su vida y sus decisiones, aunque sus sueños sean probablemente los más ambiciosos.

El liderazgo y el papel del líder

El liderazgo es un rasgo muy importante en el mundo laboral; al hablar del líder, hablamos de un ser humano que sabe guiar, dirigir, coordinar, valorizar, entusiasmar y dar confianza a todos.

No hace falta ser el jefe de un grupo de trabajo para ser un líder, pues este último forma parte del grupo, escucha las opiniones de todos y trabajan como uno. Se distinguen siempre por los siguientes rasgos:

  • Sabe lo que quiere, y tiene ideas claras y objetivos bien definidos.
  • Sabe captar las ideas de los compañeros y el sentido de los hechos.
  • Se interesa en los demás, no sólo como miembros de sus grupos de trabajo, equipo, o institución, sino como seres humanos.
  • Proporciona aceptación cordial a los demás y crea un ambiente de calor y simpatía.
  • Relaciona las contribuciones de los diversos integrantes del grupo, por medio de los canales de su pensamiento.

Según estudios recientes de la autoridad y el liderazgo en las relaciones humanas, se ha comprobado que la tendencia natural del individuo, que ve respetada su personalidad, que puede moverse con independencia y autonomía, es comportarse en forma madura.

Se ha evidenciado también que el liderazgo centrado en el grupo es más enriquecedor que cualquier otra forma de dirección, siempre y cuando el líder propicie un clima de elasticidad, agilidad y vitalidad.

Modelos de liderazgo en la organización - El papel del líder
Modelos de liderazgo en la organización

¿Qué hacer para ser un buen líder?

Así que cualquiera puede convertirse en un líder, pero ¿cómo hacer para ser un buen líder?

Conocimiento de sí mismo, del equipo y del negocio

Bueno, el primer paso es la autoestima. Después de todo, un buen líder necesita conocer sus fuerzas, sus valores, sus debilidades y sus defectos. En segundo lugar, tiene que identificar todos estos aspectos en el equipo y en la empresa.

¿Pero por qué? Básicamente, porque sólo cuando tienes la visión del todo puedes entender qué piezas necesitas mover para lograr tus objetivos. Y ese proceso no es nada fácil, porque sólo la convivencia diaria puede no ser suficiente para garantizar toda la información que un buen líder necesita tener en la punta de la lengua.

Es decir… hay que analizar el perfil profesional de cada trabajador, hacer comparaciones con la competencia en cada sector, supervisar la productividad de todos y mantenerse siempre actualizado con respecto a los cambios del mercado para poder actuar siempre con antelación, de forma preventiva y consciente.

Definir metas y objetivos

Aunque los modelos tradicionales de organización ya están siendo sustituidos por mentalidades más modernas, una característica de la vieja estructura empresarial es que «manda quien puede, obedece quien tiene juicio».

En ese dicho, el líder es la persona a la que debe dirigir. Un buen líder, sin embargo, no puede nunca pensar que eso es una oportunidad para abusar del poder.

De hecho, eso solo significa que el papel del líder requiere aún más responsabilidad porque, por mucho que escuche las opiniones de los demás, es él quien debe tomar las decisiones basándose en todo el conocimiento con el que ha estado en contacto.

Las decisiones de un buen líder deben traducirse siempre en forma de metas y objetivos. Las metas sirven para estimular al equipo, haciendo que los objetivos parezcan más cercanos.

Estimular y administrar al equipo de trabajo

Para conseguir que se alcancen las metas y, por tanto, los objetivos, hay que saber distribuir las distintas tareas en una rutina que sea acorde y que respete las mejores cualidades de cada uno de los integrantes del equipo.

A lo largo de este proceso, un buen líder también tendrá que delegar tareas de forma responsable, siempre invertir en formación y orientación para que todo salga bien. Pero, al mismo tiempo, creando un entorno estimulante para que cada participante pueda ayudar dando ideas y creando conocimiento sobre el trabajo que realizan.

Para que las tareas estén siempre en orden, el buen líder tendrá que dar feedback y estar siempre atento al índice de productividad de cada uno para actuar o interferir, si es necesario.

Todo esto sólo se conseguirá con una excelente comunicación. De modo que el líder está claramente involucrado en cada departamento y en cada actividad que la empresa realiza.

Por último, pero no menos importante, una buena gestión del equipo necesita producir capital humano. Con ello nos referimos a la necesidad de motivación laboral, capacidad de colaboración y de satisfacer las necesidades de los trabajadores. Después de todo, los empleados más felices también son más productivos.

Tomar decisiones rápidas y firmes

Quien asume el papel de líder, inevitablemente, estará expuesto a problemas puntuales que necesitan respuestas rápidas y firmes.

Para que esto ocurra, habrá que dejar la cabeza abierta a la maduración de ideas y también a escuchar lo que otras personas (de confianza) tienen que decir sobre esa situación.

Administrar eficazmente el tiempo

Una persona incapaz de gestionar el tiempo de forma eficaz nunca se convierte en un buen líder, después de todo, una de las mayores dificultades de gestión de cualquier cosa es precisamente que todas las actividades encajan en un tiempo que siempre parece ser menor de lo necesario.

De este modo, los líderes deben buscar herramientas y sistemas que ayuden a gestionar el tiempo para que las metas y los objetivos sean aún más fáciles de conseguir.

Y recuerde que eso no significa desarrollar neurosis o transformar una carga de 8 horas de trabajo en 12, sino más bien poder utilizar el tiempo disponible en momentos de mayor productividad.

Las 7 cualidades principales de un buen líder

El dicho ya aconseja: «o disminuye sus sueños o aumenta sus habilidades: ¡la elección es suya!». Quiero decir, si quieres convertirte en un buen líder, tienes que garantizar una mejora personal constante, preferiblemente cumpliendo con todas las cualidades propias del buen líder, que son:

  • Paciencia;
  • Comunicación sencilla y no violenta;
  • Honestidad y ética;
  • Empatía;
  • Capacidad analítica;
  • Estrategia;
  • Capacidad de innovación.

Quizá ahora sea el momento de mejorar sus capacidades y recuerde que invertir en liderazgo es también tener más autonomía para tomar decisiones firmes en cualquier papel que tenga que desempeñar a lo largo de su vida.

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