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Calculadora de tarifa freelance: hora, proyecto y objetivo mensual

Cuando dejas de ser empleado y pasas a facturar por tu cuenta, la pregunta «¿cuánto cobro?» deja de tener una respuesta sencilla. Tu antiguo salario bruto no sirve como referencia porque como freelance asumes costes que antes pagaba la empresa: la Seguridad Social, el ordenador que se rompe, el software que necesitas, los días que no facturas porque estás enfermo o buscando el siguiente cliente. Calcular tu tarifa por hora o por proyecto de forma correcta implica partir de un objetivo de ingresos netos y trabajar hacia atrás, no al revés.

La fórmula base parte de cuatro elementos: tus gastos fijos mensuales (autónomo, alquiler de oficina o coworking, seguros, herramientas), las horas realmente facturables al mes (que nunca son las 160 de un mes laboral completo, porque hay que restar tiempo de gestión, formación y prospección de clientes), un colchón fiscal para cubrir el IRPF y el IVA que no te vas a quedar aunque pase por tu cuenta, y un margen de beneficio que te permita ahorrar, reinvertir en tu negocio o simplemente dormir tranquilo cuando llega un mes flojo.

El error más habitual de quien empieza como freelance es fijar una tarifa copiando lo que cobra otra persona del sector, sin calcular si esa cifra cubre sus propios gastos y objetivos. Dos personas con la misma profesión pueden necesitar tarifas muy distintas: no es lo mismo trabajar desde casa con gastos mínimos que mantener una oficina en el centro de Madrid, ni es lo mismo facturar 20 horas a la semana que 35.

Cómo usar la calculadora y qué significan los resultados

Para obtener una cifra útil necesitas introducir datos reales, no aspiracionales. Empieza por tus gastos personales mensuales (lo que necesitas para vivir: alquiler, comida, transporte, ocio) y tus gastos profesionales (cuota de autónomo, software, seguros, coworking si lo tienes). A continuación, indica cuántas horas facturables calculas que puedes trabajar al mes de forma realista: la mayoría de freelance con experiencia se mueven entre 100 y 130 horas facturables mensuales, no las 160-176 de un mes laboral estándar.

La calculadora también te pedirá un porcentaje de colchón fiscal (habitualmente entre el 20% y el 30% según tu tramo de IRPF) y un margen de beneficio deseado, que puede oscilar entre el 10% y el 25% dependiendo de cuánto quieras reinvertir o ahorrar.

El resultado te mostrará tres cifras complementarias: tu tarifa por hora mínima (el suelo por debajo del cual no deberías aceptar trabajo), una tarifa por hora recomendada que incluye margen, y una estimación por proyecto si le indicas cuántas horas estimadas requiere ese encargo concreto. Usa la cifra mínima como referencia para negociaciones difíciles y la recomendada como tu tarifa estándar en propuestas.

Qué no tiene en cuenta esta calculadora

Esta herramienta te da un punto de partida sólido, pero no sustituye el conocimiento de tu mercado. No tiene en cuenta el valor percibido de tu trabajo: si tienes diez años de experiencia y resultados demostrables, puedes y debes cobrar por encima del mínimo calculado, independientemente de tus gastos.

Tampoco contempla las diferencias sectoriales y geográficas: un desarrollador senior en Barcelona y un traductor junior en una ciudad pequeña operan en mercados con techos de precio muy distintos, y la calculadora no ajusta automáticamente por eso. Del mismo modo, no incorpora la estacionalidad de ciertos sectores (verano flojo, cierre de año intenso) ni imprevistos como bajas médicas prolongadas, que deberías cubrir con un fondo de emergencia aparte.

Recordatorio sobre limitaciones de la calculadora de tarifa freelance y necesidad de revisión periódica.
Recordatorio sobre limitaciones de la calculadora de tarifa freelance y necesidad de revisión periódica.

Por último, recuerda que esta cifra es tu punto de partida para negociar, no un precio fijo e inamovible. Revisa tus números al menos cada seis meses, especialmente si cambian tus gastos, tu carga fiscal o tu volumen de trabajo.


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