8 preguntas que pueden medir inteligencia emocional

En una situación de estrés, ¿suele culpar a los otros, a la situación o a usted mismo? Consulte las preguntas que revelan mucho acerca de sus habilidades emocionales. Te traemos ocho preguntas que pueden medir inteligencia emocional.

La inteligencia emocional es una competencia fundamental para sobrevivir a la inestabilidad creciente del mercado de trabajo. Sin embargo, es muy difícil evaluar el grado de desarrollo de esta habilidad: más aún si tienes la intención de hacerlo solo.

De acuerdo con Juan Marcelo Vidal, socio-fundador de la Enora Leaders, es posible hacer una autoevaluación de su inteligencia emocional, pero la tasa de acierto suele ser baja. “Difícilmente se tiene una idea exacta de cómo interactúa socialmente”, explica. “Lo ideal es que otras personas contribuyan con sus opiniones y percepciones acerca de usted”.

Además de complementar este análisis, dice el experto, el propio acto de pedir feedback a los jefes, compañeros y subordinados también le ayudará a desarrollar sus habilidades de comportamiento.

Aunque es difícil evaluar profundamente a su propia inteligencia emocional solo, algunas preguntas pueden estimular reflexiones interesantes, dice Adriana Gattermayr, coach y consultora de Gattermayr Consulting.

Hombre enfadado

Hombre enfadado

A continuación se muestra un guión de preguntas, sin valor científico, que puede servir como disparador para la búsqueda de autoconocimiento.

Ocho preguntas para medir inteligencia emocional?

1. ¿Cuáles son los sentimientos más frecuentes en su rutina de trabajo? ¿Usted sabría decir por qué aparecen con tanta regularidad?

Según Gattermayr, la respuesta indicará si la persona puede percibir, diferenciar y nombrar sus propias emociones. “Cuanto mayor sea el número de sentimientos recordados y descritos, mejor”, dice la consultora. Conseguir explicar por que esas emociones son las más frecuentes en la rutina cuenta con puntos extras. Cuando usted se da cuenta de sus patrones de comportamiento, tiene más facilidad para establecer y administrar ciertas reacciones.

2. Piense en dos situaciones que le causan miedo, dos que desencadenan la ira, dos que le producen indignación y dos que generan tristeza. Qué pensamientos y reacciones de cada una de estas situaciones provoca?

Una de las capacidades evaluadas por esa pregunta es, de nuevo, la de discernir las propias emociones. Además, la cuestión evalúa cuál es su modelo mental. “¿El miedo genera conductas de huida? ¿La ira provoca silencio? Si usted puede reconocer fácilmente los mecanismos psicológicos más típicos, esto significa que usted tiene un alto nivel de inteligencia emocional”, explica Gattermayr.

3. ¿Cuáles son mis puntos fuertes y débiles? ¿Tengo confianza en mis propias habilidades?

Lo que intentamos medir en este enunciado es su grado de autoconocimiento. Personas que hacen una buena gestión de las emociones en general saben muy bien cuáles son sus diferenciales y sus lagunas. De modo general, suelen ser autoconfiados. “Es diferente de ser arrogante, porque el arrogante es un autoconfiado que no sabe gestionar sus propias relaciones y deja de ser apreciado socialmente”, dice Vidal.

4. Piense en alguien a quien haya enfadado u ofendido, sin que esto se haya resuelto hasta el momento. Ahora imagine que usted es el abogado de la defensa de la persona y debe argumentar a su favor en esta situación. ¿Qué diría?

Aquí, la respuesta dará pistas importantes sobre su capacidad de empatía. Si usted es capaz de hacer una buena defensa de quien lo ofendió, probablemente cuenta con un alto nivel de inteligencia emocional. “¿uién puede ponerse en el lugar de los otros y sentir las emociones ajenas tiene una buena percepción social”, dice Gattermayr. Captar lo que el otro está sintiendo, aunque él no lo diga, es una habilidad muy rara, pero muy útil en el mundo del trabajo.

5. Cuando se encuentra en una situación de estrés o de confrontación, ¿normalmente echa culpa a los demás, se culpa a sí mismo o echa la culpa a la situación?

Cuidado: al elegir una de las tres opciones declara en contra de su inteligencia emocional. Según Gattermayr, una persona con facilidad para la gestión de las emociones no pierde el tiempo culpando a nadie. “Cualquier situación implica una responsabilidad, y no la culpa, del otro, ni la propia, ni la de la situación”, dice ella. “La respuesta ideal es decir que eso no importa, y que la energía debe ser dirigida a la resolución del problema”.

6. ¿Acepta cambios fácilmente?

Su respuesta a la pregunta debe ser sincera: ¿usted maneja se bien con los cambios que le sacan de su zona de confort? Vidal explica que la capacidad de adaptación está directamente relacionada con el autocontrol. “Mucha gente tiene miedo al cambio, porque no sabe cuáles serán los efectos sobre sí mismo”, dice. Si usted es flexible y es capaz de seguir los movimientos de la vida, causará menos sufrimiento a sí mismo y a los demás.

7. Uno de sus subordinados siempre provoca discusiones en el equipo de trabajo. Un día, llega al trabajo y se da cuenta de que hay otra situación de confrontación. ¿Qué es la primera cosa que hace?

Quién tiene niveles bajos de inteligencia emocional tiende a etiquetar a las personas, dice Gattermayr. “En vez de imaginar diversas hipótesis para explicar lo que sucedió, esta persona va a cuestionar el ‘malvado’ para saber que ‘chorradas’ él hizo, porque piensa que él es el culpable de cualquier conflicto”, explica ella. Por otro lado, las personas con una buena gestión de las emociones son más libres de prejuicios y consideran explicaciones menos “dramáticas” para los problemas.

8. Al ser atacado verbalmente, ¿cómo reacciona?

Esta pregunta sirve para comprobar su autodisciplina. Ante una agresión, la reacción instintiva de cualquier persona es luchar o huir. “Para quien tiene inteligencia emocional, esa respuesta es más estratégica”, dice Gattermayr. “Primero escucha el ataque, utiliza la empatía para captar qué tipo de emoción está detrás de aquello y entonces trata de responder a ese sentimiento del otro”.

Mas informacion sobre este tema

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Trabajo y Personal utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.