3 síntomas de poca felicidad profesional

¿Es posible ser feliz en el trabajo? Yo digo que sí. Pero la felicidad debe de ser perseguida; es decir, que probablemente no llegará hasta nosotros solamente porque sí. Tenzin Gyatso, uno de los grandes maestros contemporáneos del budismo, afirma: “para acercarse a la felicidad, es necesario identificar las causas de nuestra infelicidad y las causas de nuestra felicidad; después, debemos de amortiguar los primeros y estimular a los segundos”.

¿Y si aplicamos esto en la vida profesional?

Algunos de los síntomas de poca felicidad profesional

A continuación, se presentan tres síntomas muy comunes de la infelicidad en el trabajo. Identificar estos comportamientos es el primer paso para luchar contra ellos.

1. No te gusta el domingo o el lunes

Hay mucha gente que termina por odiar el domingo; sobre todo porque lo piensa como un día “muerto”, sin gracia. En general, el motivo de terminar detestando el domingo es la anticipación del sentimiento por el inicio de una nueva semana laboral. En otras palabras: el domingo nos recuerda que, de aquí a poco será el lunes, día de levantarse temprano, hacer frente al tránsito; en suma, día de trabajar.

Los menos ansiosos pueden aprovechar bien el domingo, pero no se escapan de esa sensación de incomodidad el lunes. El hecho es: si lamentas el inicio de una semana de trabajo es porque, en mayor o menor grado, estás infeliz haciendo lo que haces, o cómo lo haces. Por ello, este constituye un buen primer paso para conocernos mejor y saber si sufrimos de cierta infelicidad en nuestra vida profesional.

Algunos síntomas de poca felicidad profesional

Algunos síntomas de poca felicidad profesional

2. Piensas en hacer lo que quieres hacer solo cuando finalmente te retires

Es común escuchar a profesionales de 30 o 40 años, con un largo camino por delante, vislumbrar el futuro como algo mágico, un tiempo para la felicidad. ¿Cuántas veces hemos oído de gente cercana frases como: “cuando me jubile, voy a abrir un negocio, vivir en la playa, hacer lo que me gusta”? Ahora bien, es muy triste tener que esperar hasta la jubilación para realizar lo que deseas, ¿no crees? Este es otro indicador de infelicidad profesional sumamente importante a tener en cuenta.

3. Intercambio infelicidad por dinero

Pasa mucho, pero casi nunca nos damos cuenta: el profesional está insatisfecho con algo en el trabajo y dice: “si al menos tuviera un salario mayor…“. Por lo que podemos entender que esta es una forma de encontrar una compensación económica para la frustración. Es de imaginar que, si este profesional ganara más, la infelicidad sería justificable y bien recibida. ¡Esto es un error!

El dicho popular dice que “el dinero no trae la felicidad“, y esta es verdad. No hay aumento o primas que paguen tu tristeza a diario (a menos que tu infelicidad se origine porque consideras que tu salario es más bajo, y sí disfrutas de tu trabajo). Pero en este caso, hay dos preguntas que debes hacerte a ti mismo: 1) ¿Trabajas sólo por dinero o también para sentirte realizado y satisfecho? y 2) ¿Será que el problema realmente es sólo financiero?

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